18 de diciembre de 2008

Reseña: Tom Strong #4

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Título en España: Tom Strong vol.4
Título en EEUU: Tom Strong nº20 & Tom Strong nº21 & Tom Strong nº22 & Tom Strong nº23 & Tom Strong nº24 & Tom Strong nº25
Formato: Tomo, tapa rústica, 168 páginas, color.
Precio: 15.00 €
Editorial: Norma Editorial

Reseña:

Este cuarto volumen (de un total de seis, según Norma Editorial) de la colección en tomos que recopila las aventuras de Tom Strong nos sitúa ya en el ecuador de la serie. Hasta ahora, Alan Moore había sido el guionista principal de cada uno de los tomos, aportando su particular estilo y punto de vista a los hechos que iban sucediéndose a medida que íbamos conociendo al cientihéroe que es Tom Strong, pero esta costumbre comienza a cambiar ya en este tomo, pues Moore compartirá cartel con otros dos guionistas, en mayor medida Peter Hogan y, en menor, con el genial Geoff Johns.

El tomo se abre con una historia de tres capítulos escrita por Alan Moore en la que nos presenta no sólo a un nuevo personaje (Tom Stone), sino una nueva línea temporal completamente diferente a la que hemos estados disfrutando a lo largo de todos estos meses en esta misma colección. Moore vuelve a echar mano de los viajes temporales y en la creación de realidades alternativas, algo que ya hiciera en varias ocasiones anteriormente, pero esta vez dichos viajes temporales serán entre dos líneas paralelas que divergen a partir de un importante hecho que comprobamos nada más empezar la lectura del tomo: la madre de Tom no sobrevive junto a su padre en la tormenta en el barco en el viajaban, sino que lo hace con el único tripulante que les acompaña. Evidentemente, este cambio afectará a la paternidad del cientihéroe que en esta línea temporal lleva el nombre de Tomas Stone en vez de "Strong", un nimio cambio comparado con todas las diferencias existentes entre las dos líneas, la oficial y la que abre este tomo. Personalmente, la que más me ha gustado ha sido la idea de pasar a Paul Saveen al bando de los buenos y cómo se han organizado en la nueva "familia" que se ha construído alrededor de la unión de los dos cientihéroes de Millenium City.

El hecho de que Alan Moore sea el guionista de la primera parte del tomo hace que ésta sea la mejor con diferencia. Además, los tres capítulos escritos por Moore forman un arco argumental completo y tienen una estructura completamente distinta a lo que leemos después ("Cómo empezó Tom Stron", que así se llama la historia, está narrada en retrospectiva por una viajera temporal que ha llegado a infiltrarse en la fortaleza en la que viven Tom y su familia), por lo que ahí se acrecenta más la diferencia. No es que la segunda mitad sea muy mala, es que pierde si la comparamos con lo anterior. En realidad, son relatos que siguen perfectamente la línea que ha ido marcando Moore con el personaje desde que diera comienzo la serie, así que seguirán manteniendo ese sabro añejo de cómic de superhéroes de la década de los setenta pero con historias actualizadas y argumentos mucho más maduros de los que se podían leer en aquella época.

Peter Hogan es el encargado de escribir dos de los tres capítulos que vienen a continuación del trabajo firmado por Alan Moore. El primero será un viaje a la Luna en el que Tom irá acompañado de su hija Tesla; el novio de ella, Val y de Svetlana (la versión rusa de Tom Strong). La misión es la de encontrar al marido de Svetlana, que no regresó después de su último viaje al satélite. Por supuesto, todo se complicará cuando Val también desaparece súbitamente y el resto de la expedición tendrá que encontrar una explicación a estos sucesos. Un guiño realmente gracioso por parte de Hogan a Moore en cuanto a las razones por las cuales se producen esos secuestros. A personajes como Tom Strong les viene perfecto ese toque de despreocupación en sus aventuras. El segundo, un enfrentamiento entre el propio Tom y el ya fallecido Doctor Permafrost, debido al descubrimiento por parte del cientihéroe de que su antiguo amor, Greta, está viva pero ahora se ha convertido en una especie de "dama de hielo" incapaz de entablar contacto humano. Un pequeño paso atrás en cuanto a la calidad general del tomo, peor un interesante cliffhanger que ya veremos en qué desemboca (si lo hace) más adelante.

La participación de Geoff Johns en este tomo se resume a las escasas 22 páginas del último capítulo, en el que no existe un verdadero supervillano, sino que el que es actualmente el guionista más importante de DC se saca de la chistera una de esas historias que sólo él puede concebir. Un veinteañero de Tom viajará a Millenium City para lograr tener una foto de su gran ídolo, pero cada vez que algo le inoportuna, un desastre ocurre. Quizá la historia quede un poco extraña dentro de la tónica habitual de la serie, pero la verdad es que se agradece que, de vez en cuando, algún guionista se atreva a explorar facetas de Tom Strong y sus secundarios que hasta ahora no se habían aprovechado debido a la repetición del esquema héroe-villano o equipo de investigación-rescate. Aunque, por supuesto, Johns se reserva una explicación para todo que bien se encuentra dentro de lo esperado en la colección.

En cuanto al elenco de dibujantes, destaca sobre todo el nombre de Jerry Ordway, que es el que comparte con Alan Moore la historia que éste escribe. Un dibujante veterano que cumple a las mil maravillas con su papel y que se enfrenta al reto de dibujar una historia con drásticos cambios de escenario entre una parte de la historia y otra (desde las caribeñas islas donde naciera Tom Stone, al espacio o a los rascacielos de Millenium City), y al de manejar una serie de viñetas plagadas de personajes cuando el arco está llegando a su fin. La verdad es que éste puede ser uno de los mejores trabajos de Ordway que yo recuerde y que tenga en mi comiteca, y eso es una gran noticia en cuanto al altísimo nivel visual de la serie. Además, también participan en el tomo Chris Srpouse y John Paul Leon, el primero haciendo equipo creativo con Peter Hogan, y dándole la habitual frescura a sus dibujos que hacen que demuestre, una vez más, que estamos ante uno de los autores a los que más beneficia su estancia en esta línea editorial expresa para las las creaciones de Moore, America´s Best Comics; y el segundo, que acompaña a Johns y que tiene un estilo mucho más oscuro y realista y que no me ha convencido en absoluto, mostrando más carencias que virtudes en algunas de las escenas en las que el dibujante debe lucirse lo más posible.

En definitiva, los tomos de Tom Strong siguen siendo una magnífica lectura altamente recomendable, sobre todo cuando se trata de historias hechas por el propio Alan Moore. Como he comentado, la primera mitad es mejor que la segunda (de hecho, la primera parte es de sobresaliente), aunque ésta nos reserve algunos detalles que también me han parecido realmente interesantes y entretenidos de leer.

8/10

Reseñas relacionadas:
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