18 de octubre de 2011

Reseña: Spiderman y la Gata Negra

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Título en España: Spiderman y la Gata Negra: El mal que hacen los hombres
Título en EEUU: Spider-Man & Black Cat nº1-6
Formato: Marvel Deluxe, tapas cartoné, 160 páginas, color
Precio: 16'00 €
Editorial: Panini Cómics

Reseña:

Tomo en el que se recopila la tan sonada serie limitada que escribió Kevin Smith coprotagonizada por Spiderman y por la Gata Negra, y que tardó años en acabar de publicarse después de innumerables retrasos por parte del multidisciplinar Smith.

El primer número de Spider-Man and the Black Cat vio la luz en Estados Unidos allá por agosto de 2002, y fue publicado mensualmente hasta el tercer número (de seis, ojo), donde comenzó el enorme retraso en la edición de la miniserie. Hubo que esperar hasta febrero de 2006, casi cuatro años, hasta que Marvel acabara de sacar los tres números en los que se podía leer la conclusión de la trama de El mal que hacen los hombres, que es así como se titula la historia que escribió Kevin Smith en su día. Estos retrasos a la hora de publicarse el cómic, sumados a la fama que tiene el guionista dentro del fandom gracias a alguna de sus etapas tanto en La Casa de las Ideas como en DC, además de su labor como director, provocaron que se creara una enorme expectación de cara a la conclusión de la serie limitada.

En España, comenzó a publicarse en la etapa que Forum tenía los derechos de Marvel, pero cuando al final terminó en EEUU, dichos derechos pasaron a Panini, quienes no siguieron el formato con el que comenzó Forum (el sello de cómics Marvel de Planeta DeAgostini), sino que recopilaron los seis capítulos -aprovechando el material ya traducido y maquetado que había salido a la venta tiempo antes en nuestro país- en un tomo con el formato Marvel Deluxe, el dedicado a gran parte de las reediciones de material supuestamente "imprescindible" de Marvel. Si ya foros, blogs, webs y redes sociales estaban plagadas de comentarios acerca de esta miniserie, en España también se unieron a estos las críticas de la gente que tenía la mitad de la miniserie comprada en el formato grapa.

Cuento todo esto, porque yo fui uno de los que se dejó llevar por la fama que adquirió este cómic, y que no pudo resistirse a enganchar el cómic un día que daba una vuelta por las estanterías de su libreía habitual. Creo que, como yo, seguramente le pasase esto mismo a más de uno, y no sé a aquellos, pero a mí se me viene una única idea a la cabeza una vez he terminado la lectura del tomo: "No era para tanto".

Hay que reconocer que Kevin Smith, como guionista de cómics de superhéroes, es muy bueno. Smith conoce perfectamente a los personajes que maneja, y sabe plasmar la personalidad de Peter Parker, Felicia Hardy, Matt Murdock y compañía. La primera parte del tebeo es bastante divertida, con una Gata Negra que vuelve a Nueva York después de mucho tiempo sin dejarse caer por la Gran Manzana, y se reencuentra con Spiderman de forma fortuita mientras ambos investigan dos desapariciones que tienen a un camello de famosos como principal sospechoso. Las dudas de Felicia, además de la situación sentimental de Peter (esta historia es anterior al ingreso de Spiderman en los Vengadores, tras Vengadores: Desunidos, y antes de que ocurriera todo aquello de Civil War), casado con Mary Jane, unidas a que uno y otro pretenden enfocar el caso de distinta manera, nos llevan tres capítulos casi en volandas.

Sin embargo, coincidiendo justamente con el parón de la serie en Estados Unidos (y en España), la historia pega un giro de 180 grados para convertirse en una auténtica moralina en contra del machismo y un grito en contra de cualquier tipo de maltrato y abuso sexual. El cambio es drástico, y no sé si planeado al cien por cien por Kevin Smith, o simplemente hizo que esta segunda parte fuera mucho más seria de lo que lo era la primera mitad cuando retomó el guion. Y no os equiovoquéis, que me gusta que las historias de Spiderman, muchas veces desenfadadas al ser simples peleas contra ladrones de banco con tentáculos mecánicos, tengan a veces un trasfondo acerca de lo miserable que puede ser la vida. Ahora bien, que una aventura conjunta de la Gata Negra con el Trepamuros acabe convirtiéndos en un cómic-protesta en contra de los abusos sexuales, dejando de lado una historia que prometía mucho, no me parece la forma adecuada de hacer las cosas.

El dibujo me ha sorprendido. Los encargados de las artes gráficas con el matrimonio Dodson, con Terry a los lápices y Rachel en los colores, famosos por sus féminas exuberantes, repletas de curvas y poses sensuales. Ahora bien, la sorpresa me viene en que Terry Dodson está un tanto más comedido de lo que yo lo recordaba en otros cómics de Spiderman (sin ir más lejos, los números en los que se encargaba del dibujo en Marvel Knights: Spiderman). Y no es únicamente por el cambio a una historia mucho más seria en el guion, sino algo que se nota página tras página... como si a pesar de tanto retraso, al final sí que hubiera tenido que darse prisa a la hora de entregar sus dibujos, y eso no es un punto a su favor.

La verdad es que el cómic me ha decepcionado mucho. Lo que empezó siendo la investigación de un par de desapariciones con motivo de drogas, se acaba convirtiendo en un alegato contra los abusos sexuales, muy loable, incluso recomendable en los cómics mainstream, pero inadecuado después de cómo empezó la cosa. Quizá sí que los derroteros parecía que apuntaban hacia ese tema, pero no hasta el punto de colmarlo por completo en las narraciones de los dos afectados contando sus experiencias.

6/10
('Tá bien)

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