El Munchkin normal está basado en los juegos de rol de fantasía, con las razas de Elfos o Enanos, y con las clases de Guerrero o Mago. Pero Steve Jackson y sus chicos, los encargados de fabricar y comercializar el juego en Estados Unidos, ante la gran demanda que ha supuesto la aparición de este, fueron sacando diversas expansiones temáticas que podían jugarse independientemente del Munchkin original, pero que también permitían unirse con él. A España nos han llegado tres de ellas, Star Munchkin, Munchkin Cthulhu y Super Munchkin. Hoy os voy a hablar de la primera de ellas.

Tu personaje en Star Munchkin puede tener Raza o Clase. En el mazo básico tienes para elegir Cyborg, Felino o Mutante, como Razas posibles; mientras que en el lado de las Clases, están el Cazarrecompensas, Técnico y Psíquico. Star Munchkin, además, también tiene dos expansiones. Una ya se ha visto aquí en España, y añade una nueva Raza (Bicho), una nueva Clase (Explorador Espacial, el cual no se debe confundir con el Explorador a secas de Munchkin). La otra, es un booster, que es como los estadounidenses llaman a los sobres de 15 cartas que es muy complicado que veamos en nuestro país.
Por experiencia propia, puedo decir que Star Munchkin es un juego prácticamente calcado de Munchkin. La verdad es que no varía demasiado, ya que el número de Objetos y Monstruos está igual de balanceado que en el juego original (en el cual se desvirtúa si os pasa lo que a mí y os hacéis con todas las cartas extras que han ido saliendo, ya que a partir de la quinta expansión, tendréis un mazo gigantesco de Puertas comparado con el de Tesoros). Incluso, el humor de Star Munchkin es mucho más accesible a aquellas personas que no han jugado a juegos de rol, o de este tipo de cartas, en su vida. Por ejemplo, sin ir más lejos, Star Munchkin tiene las típicas pistolas láser que pueden combinarse unas con otras para dar lugar a otra más fuerte, algo bastante intuitivo.

La única novedad de Star Munchkin, que vino con Star Munchkin 2, con respecto a Munchkin es el tipo de carta de Habitación (la es única en todas las variantes Munchkin que tengo, que son, además del original y este espacial, Super Munchkin, Munchkin Cthulhu y Munchkin Booty). El número de Habitaciones dentro del juego es muy poco significativo, incluso si juegas únicamente con las cartas de Star Munchkin, así que no hay que preocuparse demasiado por ellas. Básicamente, son una mezcla de Maldición y Mazmorra que debe jugarse justo en el momento en el que aparece sobre la mesa. No son demasiado determinantes, ni tampoco condicionan el juego.
Mi recomendación es que, si estáis buscando un juego con el que empezar y el Munchkin original os parece que puede tener un humo demasiado friki, tiraos más hacia Star Munchkin, que os parecerá mucho menos raro a poco que estéis familiarizados con las películas y series de ciencia ficción espacial (eso sí, es una delicia para los seguidores de Star Wars, Star Trek, Gallactica, Farscape, Babylon 5, etcétera, el humor que se gasta). Estaréis jugando a Munchkin pero con cartas azules en vez de marrones, por el resto, será todo exactamente igual.
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