9 de agosto de 2009

Las 20 series de dibujos animados que deberías ver si eres lector de Cabronos Extraños [X]: Digimon

La serie que salió en España cuando todos los niños estábamos con el boom de Pokémon y que, al principio, sólo le gustó a unos cuantos, pero luego, Digimon logró meter en nuestro vocabulario infantil (y juvenil y, ya que nos ponemos, adulto), los verbos como "digievolucionar" o, mucho mejor, "superdigievolucionar". Atentos al opening, porque Digimon pasa por ser una de las series de dibujos animados con la canción del principio más rockera de toda la historia.


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El argumento de la serie era más bien sencillo, siete niños están pasando las vacaciones en un campamento de verano, pero son transportados al Mundo Digital pasando a convertirse, a partir de ese instante en "Niños Elegidos", cuyo único beneficio es que tendrán un Digimon con forma de bola rosa con una boca gigantesca y, opcionalmente, patas (más bien patillas o apéndices) u orejas. Estos Digimon (o, como se deberían haber llamado en España, "digimones"), resulta que tenían todos la misma capacidad ofensiva: pegaban una especie de escupitajo del que salían unas burbujas rosas que impactaban en sus enemigos y los debilitaban. Afortunadamente, ahí estaban los Niños Elegidos para reforzar a los digimones y que estos se fueran volviendo más poderosos a medida que se iban haciendo más amigos de los niños.

Lo curioso del asunto es que a los siete chavales y a sus siete digimones les cargan el marrón de tener que salvar el Mundo Digital, el cual está en peligro porque unos cuantos digimones malotes les da por intentar destruirlo todo. Es curioso, la serie solamente tiene 54 episodios, peor los malos van creciendo como setas y siempre sale uno que es el doble de poderodos que el enemigo que acaban de derrotar los Niños Elegidos. Es igual que en los juegos estos beat'em up en los que penas una barbaridad para cargarte al jefe final de la primera pantalla pero, cuando le tienes el tranquillo pillado y te has viciado varias veces a la máquina, versiones iguales de ese mismo malo te salen a pares entre medias de las pantallas finales. Pues eso mismo les pasaba a los Niños Elegidos, que salían de una y ya se estaban metiendo en otra peor. Me acuerdo cuando lucharon contra Devimon, una especie de diablo (con pinta de vampiro, es que los digimones eran dibujos japoneses y ya sabemos todos que los japos hacen muchas veces las cosas como les salen de los nakasones y mezclan animales, criaturas mitológicas y demás) cuyo plan maléfico era llenar todo el Digimundo de Ruedas Negras y que los digimones se volvieran malos... vamos, que al final todos acababan a palos con los digimones de los Niños Elegidos y luego, o se hacían amigos o se los cargaban para que resucitaran más tarde. Después de Devimon vinieron un montón de malos, incluso había una especie de cuarteto (que luego resultaba estar por debajo de otro más malo y más fuerte todavía llamado Apocalymon) de digimones que vive cada uno en una parte del Mundo Digital y se lo tienen que liquidar para pasar de pantalla para liberar todas las zonas del Digimundo.

Cada Niño Elegido tenía su propio Digimon y éste se compenetraba perfectamente con la personalidad del chaval. A saber:

Tai era el líder que a todo el mundo le cae bien y por el que está al chica colada. Abusa de su poder en la serie para enchufar a su hermana pequeña, que es una inútil y una llorona pero que recibe el Digimon que más mola. Junto a Tai está Agumon, igual de pedante que su dueño (y que a pocos les caía bien) y el menos original de los protagonistas, porque era un lagarto naranja y cabezón con pinta de dinosaurio que echaba fuego por la boca. Sin embargo, era el primero que digievolucionaba y se convertía en Greymon, otro dinosaurio más grande todavía pero con cuernos y casco. A partir de ahí, empiezan las transformaciones raras, porque la superdigievolución es la de MetalGreymon, que se produce cuando a Tai le da por escuchar Black Sabbath, Judas Priest, Metallica, Megadeth y demás grupos. MetalGreymon tiene una zarpa en la mano izquierda muy chula y unas alas que nadie supo explicar para qué servían si eso no levanta a un dinosaurio de varias toneladas ni por el efecto de los porros. Cuando los de la serie se empezaron a flipar llegó WarGreymon, que era algo a mitad entre un Power Ranger y un dinosaurio y las fusiones entre digimones.

Matt era el chulo del grupo y se la pelaba todo. Como iba de pasota rebelde e interesante, es el que más nos gustaba, y además tenía un Digimon que molaba más que el de Tai: Gabumon, que era otra especie de dinosaurio chiquitillo pero con pelo y que iba ataviado con la piel de algún animal salvaje y felino. Gabumon era un buenazo pero que luego se iba transformando en un lobo gigantesco al que no le tosía nadie y que se cargaba a los digimones malos a base de mordiscos y una especie de "fuego azul" que lanzaba. De Garurumon (la digievolución lupina de Gabumon) se pasaba a WereGarurumon, en el que el lobo se ponía a dos patas y molaba un puñao. La pinta es la de un lobo con vaqueros, hombreras y pinta de macarrilla, y ocurre porque Matt es más chulo que un ocho verde pistacho y así le sale el Digimon. De ahí, el lobo se ponía otra vez a cuatro patas y se convertía en MetalGarurumon, a medio camino entre un Transformer y un lobo. Un día, Tai le grabó a Matt un CD con los grandes éxitos de Slayer y de Pantera y vieron que se podían fusionar WarGreymon y MetalGarurumon y eso fue el despilporrio total y absoluto.

La chica era Sora (era una chica, aunque luego el protagonista del Kingdom Hearts también se llamaba así). A Sora le molaba Tai, todos lo sabíamos, pero Tai estaba distraído con sus cartas Magic y esas cosas que le gustan a los chavales a su edad. Con Sora estaba Biyomon, una especie de pájara rosa con pinta de loro que tenía la misma personalidad que su Niña Elegida: ninguna. Se suponía que Sora era la buenaza del grupo pero sólo nos acordábamos de ella cuando estaba en problemas o cuando aparecía para animar a Tai o a cualqueir otro. Biyomon se convierte en Birdramon, un pajarraco grandísimo y naranja con un pico muy feo que no es tan fuerte como Greymon o Garurumon y acaba siendo el transporte de Sora hasta que puede superdigievolucionar en Garudamon, que es como el Hawkman de la JLA pero con más pinta de pájaro (e igual de chulo). Garudamon era un ser asexuado al cual le pusieron una voz rara que no sabríamos identificar si era de chico o de chica y que generaba discusiones en el patio del colegio como las que ahora hay con el género de Bob Esponja (el cual no es un Digimon, al menos hasta lo que nosotros hemos llegado a averiguar). De Garudamon se pasó a Phoenixmon que, lejos de ser un pájaro bonito para ganar pasta en el merchandising, era un pájaro gigantesco y feísimo pero que metía unos palos que no veas. Se supone que era el tercro más fuerte hasta que a los dos niños más pequeños les da por meterse en la siguiente temporada y complicar la cosa.

T.K. es el hermano pequeño de Matt y es el típico niño pequeño e indefenso que meten los japos en las series. Matt debería haberlo usado para ligarse a Sora, pero era demasiado chulo como para ello y al final na' de na'. El Digimon de T.K. es Patamon, el último de todos que digievoluciona y es una pelota naranja con patas y unas alas grandísimas que no vence a nadie ni aunque se ponga en serio. Luego, se dieron cuenta del potencial, así que los jefazos de la serie le pusieron unas digievoluciones del copón de chulas. Patamon digievolucionaba en Angemon, una especie de ángel-chico que tenía pinta de ser más fuerte que el resto de digimones de su nivel pero que tampoco era gran cosa. De ahí pasaba a Magnaangemon, en el que seguía siendo un ángel pero ahora parecía salido de la Inquisición, y en esta época ya estaban pensando en buscarle novia con Gatomon y sus digievoluciones, pero aún quedaba otra la mar de chula, que era una especie de caballero con armadura y alas llamado Seraphimon que se suponía más fuerte que el resto de Niños Elegidos secundarios de la primera temporada.

Izzy era el listo, y por listo le dan un escarabajo volador como es Tentomon. Eso sí, con poderes eléctricos igual que Pikachu. A mí Tentomon me parecía de lo más simpático y molaba más que Agumon, Biyomon y compañía, pero Izzy estaba picado a jugar a su PSP o lo que sea que llevase ahí y no atendía al vacío de poder que existía por haber dos machos alfa en el equipo como Tai y Matt. Tentomon digievolucionó en Kabuterimon, una especie de bicho morado y gigantesco que tenía alas de mosca, muchos brazos, una cara muy fea y unos dientes muy afilados. Aunque seguro que les daba mucho asco a los chavales cuando lo vieron, fue una de las digievoluciones más esperadas, porque apareció para salvar el día así sin venir a cuento. Luego vino MegaKabuterimon, que era un escarabajo rinoceronte morado y que también volaba. Daba menos miedo pero era más poderoso, así que todos salieron ganando. De todas formas, el que se llevaba la palma de feo que era fue HerculesKabuterimon, un escarabajo que tenía todas las peores cosas de los anteriores pero era de color marrón pálido y tenía un nombre que molaba verlo en la televisión. Luchó poco, porque llegó a este estado cuando Izzy ya no tenía mucho protagonismo, pero hay que ver lo feo que era su Digimon.

Toca hablar de Mimi y Palmon. Mimi era la típica pija hija de ricos que tienen el dinero por castigo y que se merece un buen bofetón para que entrara enrazones de una maldita vez. Era la chica mayor del grupo, pero también la más tonta, pero le tocó un Cactilio (como los malos del Final Fantasy) de Digimon. Palmon era una chica aunque no lo pareciese (y era chica porque tenía una flor en la cabeza, no por otra cosa), pero luego digiveolucionaba en Togemon, un cactus gigante con guantes de boxeo que daba unos puñetazos que ni Balrog el del Street Fighter. Se conoce que Togemon no tuvo mucho éxito y los creativos volvieron sobre los diseños originales para la siguiente digievolución con Lillymon, un hada vestida de rosa y verde que nos vendieron la moto de que era muy poderosa pero que sólo lo demostró en un capítulo porque en el resto le daban palos por todos los lados. Al final, llegó hasta el estado de Rosemon, una especie de dominatriz con una rosa por cabeza, botas de cuero altas y un látigo con el que castigaba a sus enemigos. No ganó muchas peleas, pero nos sirvió para conocer cuáles eran los deseos ocultos de Mimi...

El mayor de todos los Niños Elegidos y, a su vez, el más cobarde de todos era Joe. Éste era el típico japonés con gafas que se acobardaba de sólo pensar que dormía cerca de una fogata y al lado de personas de su misma especie y diferente género. Afortunadamente, le dieron a Gomamon, que era otro Digimon que molaba un montón pero que, por culpa del inútil de Joe, tenía muy pocas líneas de diálogo y minutos en pantalla. Gomamon era una especie de foca con cresta muy simpático él que luego digievolucinoaba en Ikkakumon, una especie de león marino con un cuerno grandísimo que nos hizo creer que era tan fuerte como Garurumon durante un breve período de tiempo. Curiosamente, de Ikkakumon y su escasa movilidad se pasó al genial Zudomon, que parecía salido de los relatos de mitología nórdica, con ese caparazón, los dientes de sable y el martillo que le pusieron. Lástima que no le dieran ataques chulos, porque Zudomon era de los que más pinta de fuertotes tenían en toda la serie, era como un enano pero con colmillos. La última digievolución fue la de Vikemon, cuando se volvía sobre la apariencia de Ikkakumon, humanizándola y haciéndolo parecerse a un jefe de clan vikingo. ¿Por qué no se explotó a este Digimon un poco más, copón?

Por último tenemos a Kari, la hermana pequeña de Tai, la cual entra en la serie porque el actor que doblaba a Tai quería marcharse y fue la forma de retenerlo. Como no tenían presupuesto para sacarse de la manga un Digimon nuevo para la chica, le dieron directamente a Gatomon, el cual ya estaba digievolucionado pero seguía siendo muy chiquitajo en comparación con el resto. Gatomon era malote pero luego se volvió bueno cuando vio que Kari también era buena, pero nunca dejó de ser un rebelde sin causa igual que todos los gaticos. Su digievolución era Angewomon, que era la pareja perfecta a Angemon/Magnaangemon, un ángel-chica con casco que se reveló como uno de los digimones más fuertes del grupo mandando a un segundo plano a Izzy, Joe, Mimi y sus digimones de un plumazo. El último nivel era el de Ophanimon, donde también adquiría una armadura y una lanza de duelo, así como un escudo y también tenía mucha pinta de Transformer. Kari y Gatomon, junto con T.K. y Patamon repitieron en Digimon 02, la continuación directa de esta serie.

Tenéis que ver Digimon (las películas no, que son una mierda), al menos esta primera serie porque (digi)evoluciona más rápido que Pokémon y los digimones molan mucho más. Hay un montón de peleas y aquí sí que se matan las criaturas unas a otras (bueno, luego se resucitan, pero eso también pasaba en Bola de Dragón y nadie se quejó). Además, a estos se les ocurió una cosa parecida a lo de Matrix, con todo el tema del Digimundo y demás, eso hay que tenérselo en cuenta. ¡Digimon mola y punto!

8 de agosto de 2009

Reseña: Capitán Britania y el MI-13 #1

Tu tienda de cómics en Ciudad Real

Título en España: Capitán Britania y el MI-13 #1: Invasión Secreta
Título en EEUU: Captain Britania & MI-13 nº1 & Captain Britania & MI-13 nº2 & Captain Britania & MI-13 nº3 & Captain Britania & MI-13 nº4
Formato: Tomo, tapas rústicas, 96 páginas, color.
Precio: 5.95 €
Editorial: Panini Cómics

Reseña:

Otra de las nuevas colecciones que comenzó Panini en ese formato que, inicialmente, era bastante económico, en tomos-prestigio incluyendo cuatro números USA a un muy buen precio -5,95 €- y periodicidad cuatrimestral, pero que a posteriori se convirtió en una "oferta de lanzamiento" dejando aparcadas las buenas intenciones. Por lo menos, esta serie, que me ha parecido el mejor número 1 de las que salieron con este formato tan extraño, continúa en el mercado.

Esta serie es heredera del último intento de Marvel y Chris Claremont de recuperar un supergrupo como Excalibur. Aquí en es España ese intento fue recogido en cuatro tomos bajo el título de "New Excalibur" que estaba formado, en su mayoría, por mutantes o personajes venidos del subuniverso mutante marvelita, como ha sido la costumbre en los grupos bajo esta denominación desde su reación. Después de que se cerrase la etapa del Patriarca Mutante al frente de "New Excalibur", en Marvel le encargaron una miniserie protagonizada por Peter Wisdom en la Línea MAX al escritor británico Paul Cornell (y que se tituló "Wisdom: Los Rudimentos de la Sabiduría"), el cual quedó tan encantado con el personaje y todo lo que rodeaba al MI-13, que se postuló a sí mismo como el gruionista de la nueva serie regular del Capitán Britania, y así fue.

Hay que tener en cuenta que esta serie aparece en un momento en el que el Universo Marvel está pendiente de la invasión de los skrull a la Tierra. Pues bien, el primer arco argumental que podemos leer en la colección es, precisamente, el crossover con "Invasión Secreta", en el cual comprobamos cómo el Imperio Skrull tenía infiltrados en las altas esferas del gobierno británico y ataca al país al igual que lo ha hecho a lo largo y ancho del planeta. Sin embargo, la nómina de superhéroes presente en las islas es mucho menor, con lo que, con un pequeño empujoncito del gobierno, se forma un nuevo equipo destinado a luchar contra los skrull y evitar que estos sean capaces de llegar a Avalón y acabar con toda la magia y el "subconsciente colectivo" de los británicos. De esta forma, además del Capitán Britania, veremos a Spitfire, John el Skrull, Wisdom y al Caballero Negro (éste último se queda en las calles de Londres) viajando a Otromundo y enfrentándose al intento de invasión por parte de los skrull.

Este primer tomo la verdad es que es una lectura relatiamente rápida. No es más que la explicación de la formación del nuevo grupo que defenderá las tierras del Rey Arturo, pero eso sí, con el trasfondo de todo el tema de "Invasión Secreta" por detrás, con lo que todo ocurre a lo largo de la gran batalla en la que la tecnología de los skrulls, su capacidad de imitar superpoderes, la magia de Avalón y los protagonistas se entremezclan dando como resultado un cóctel bastante interesante en el que Cornell nos da más de lo mismo que ya tuvimos en la serie limitada dedicada a Wisdom que pudimos ver publicada hace unos meses en nuestro país. Continúa el típio humor británico con toques de humor negro, lo que hace mucho más interesante el desarrollo de los acontecimientos, pues hace que las serie se diferencie mucho más de sus antecesoras. Además, en Marvel se recupera la figura iconográfica del Capitán Britania, lo que creo que era algo que, por descuido, se había perdido en los últimos años desde que el personaje no ha estado en la primera línea de la editorial.

En los dibujos encontramos a Leonard Kirk, el mismo que se hizo cargo de "Agentes de Atlas" y una de las miniseries que salieron con las conclusiones de "World War Hulk", "WWH: Guerreros". Como nos tiene acostumbrados, el artista rinde a la perfección, combinando perfectamente los dos mundos, el real y el mágico. Me gusta mucho Kirk, ya que no pasa por ser uno de los dibujantes más espectaculares pero sí que demuestra que es capaz de cumplir con cada una de las páginas y el resultado final es excelente.

En definitiva, una compra muy buena. Me ha gustado mucho esta nueva colección y sólo espero que continúe en la línea que ha marcado Cornell en la miniserie de Wisdom y en los cuatro primeros números de la miniserie que componen este tomo. Recomendable a todo el mundo.

8/10
(Espectacular)

Reseñas relacionadas:
Wisdom: Los Rudimentos de la Sabiduría
New Excalibur #4
Jóvenes X-Men #1
Los Exiliados #16
Dinastía de M: Los Vengadores

7 de agosto de 2009

Cómo mola el fútbol playa femenino

Imaginaos un Austria-Alemania en fútbol playa femenino con las jugadores equipadas con los colores de sus países, ¿os lo ibais a perder?


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No se lo perdieron los Manolos en Cuatro, ni José Mercé, tampoco.
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