7 de noviembre de 2010

Las 20 series de televisión que deberías ver si eres lector de Cabronos Extraños [XV]: Parker Lewis nunca pierde

Ya va quedando cada vez menos en nuestra Gran Saga Extraña de las series de televisión y no se puede quedar fuera de esta particular y curiosa, a la par que extraña y polémica, selección de las mejores teleseries de la historia de la humanidad, la serie de Parker Lewis.



Estamos ante una de las mejores series juveniles que jamás se hayan hecho, Parker Lewis nunca pierde es una serie noventera con estética ochentera, lo que la hace casi perfecta. Es cierto que si te la ves en la actualidad y eres un jovenzuelo que no tiene ni idea de aquella época (en Cabronos Extraños siempre hemos sido muy de interesarnos por lo viejuno, imaginaos hasta qué punto que la mayoría de nuestros discos de música preferidos son los que salieron entre 1980 y 1995), la serie no le guste. Pero no es que no la entienda, es que las series que se hacen ahora (como el mierdolo de Hannah Montana, de la que nos pronunciaremos cuando cumpla la mayoría de edad), son una bacalá comparadas con las viejas.

El caso es que Parker Lewis es el tío popular y molón del instituto, pero sin ser parte de la élite, vamos, una especie de Bart Simpson, pero en un instituto, en vez de en el colegio, acompañado de dos escuderos, en vez de del pringao de Milhouse solamente, y con lanzamientos de telarañas entre medias. Lo que, popularmente es conocido como meter ficha, pues eso. Cada capítulo trataba sobre alguna trastada que se le ocurriera al bueno de Parker Lewis, y casi siempre acababa cabreando a la Señorita Musso (la subdirectora del instituto), al director o a los dos. ¿Qué tendrán los subdirectores en los institutos yanquis que en la serie de dibujos animados de Doug también era uno de ellos el malo de la película?

Parker Lewis era un tío con estilo, iba por ahí repeinado, con una sonrisa de oreja a oreja, haciendo lo que le venía en gana y luciendo unas camisas con estampados bien llamativos, ya podían ser esa especie de amebas que le ponían a las camisas de la época; la imposible combinación de lunares, líneas y cuadrados de colores, a priori, aleatoriamente elegidos para la ocasión; o esos rombos que se enlazaban en la dimensión infinita (sí, hay que hacer este tipo de alusiones como si de un tebeo de la Patrulla-X se tratara o tratase cuando hablamos de cosas relacionadas con la ciencia ficción y los noventa). Y lo de que nunca perdía, era casi cierto, ya podía meterse su hermana por medio (una enana arpía que se dedicaba a joderle la vida al pobre Parker), que él siempre sabía salirse con la suya. Sin duda alguna, los mejores capítulos eran en los que se le ocurría un plan descabellado y él y sus amigos se dedicaban a ayudar a alguien para que tener contenta a esa otra persona les reportara algún beneficio. Visión empresarial, oiga.Los dos mejores amigos de Parker Lewis eran Mikey Randall y Jerry Steiner, dos caras completamente diferentes de la moneda pero, a su vez, los complementos perfectos para el bueno de Parker. He de conesar que de pequeño yo quería ser como Mikey (bueno, y como el tío rockero de Padres forzosos, el que teocaba la batería), que era el rockero chuleta del grupo, el pasota, el típico cuyo apelativo perfecto era el de "el colega". Si no se tratase de una serie de instituto y sí de universidades, seguro que estaría todo el día con un cigarro (a veces con un cigarrito de la risa de esos que les gustan tanto a algunos). Porque la imagen y el respeto lo son todo.

Justo lo contrario que con Jerry Steiner, que tenía una gabardina que parecía el bolsillo mágico de Doraemon, pero apañada con velcro. Os juro que yo he probado a utilizar velcro en mi ropa para llevar cosas en mi abrigo, y no se tenían igual. Jerry siempre tenía lo necesario para llevar a cabo el plan. En la actualidad, llevaría un iPad... bueno, no, porque a ver dónde le iba a enchufar el USB de la Guerra de las Galaxias que le hubiesen regalado sus amigos para su cumpleaños. Era el empollón, pero tenía cierta bula, porque, aunque era de un curso inferior al de Parker y Mikey, se juntaba con ellos, y eso, quieras que no, te da cierta seguridad de cara al resto de personajes que pululan por un instituto.

Luego, estaban el resto, los secundarios que solían provocar las historias que le ocurrían a Parker. Ya nombrada la Señorita Musso, que era la némesis de los protagonistas, y la hermana maligna de Parker (una Musso en miniatura), sólo nos quedan tres personajes más: el bruto, el chivato y la chavala.

Empezamos por el bruto, un tal Larry Kubiac, que era un armario de tres por tres (por lo menos), tonto como él solo y un hambrón como pocos. Si lo hubiésemos mirado a través de uno de los visores de los saiyanos, habríamos visto cómo Kubiac era más poderoso que Ten Shin Han, pero que al ser tan ceporro y sólo sentirse motivado por alguna chica de vez en cuando y, sobre todo, por todo aquel que se atrevía a tocarle su comida, no era más que un elemento más dentro de los planes de Parker Lewis. Luego, estaba Frank Lemmer, que era el chivato de turno, un tipo con coleta (puf, ya veis, un tío con coleta), que perdía el culo por la Señorita Musso. Por lo menos era una mujer (que daba mucho miedo y mucha grima), pero seguramente, Frank acabaría comprándose unas rodilleras para hacer con ellas lo que todos estamos pensando. No, no es montar en bicicleta, copón.

Luego está la figura por defecto de "la chica", que solía ser una estudiante que se le atravesaba entre ceja y ceja a Parker Lewis (o a alguno de sus dos amigos) y en torno a la cual iba el capítulo. Se trataba de hacer que la chica se fijase en quien a los tres chicos les interesara e interesase y se la acabasen beneficiando. De más está decir que todas estaban buenas (sobre todo las de Mikey y Parker), y tenían un alto índice de acierto.

Ojo al dato. ¿Sabíais que Milla Jovovich salió de muy joven en la serie? He aquí el tubo que lo demuestra:

6 de noviembre de 2010

Reseña: Batman - ¿Qué le sucedió al Cruzado Enmascarado?

Tu tienda de cómics en Ciudad Real
Título en España: Batman: ¿Qué le sucedió al Cruzado Enmascarado?
Título en EEUU: Batman: Whatever happened to the Capped Crusader?
Formato: Tomo tapas cartoné, 88 páginas, color.
Precio: 9.95 €
Editorial: Planeta DeAgostini

Reseña:

A consecuencia de Batman: R.I.P., en DC encontraron la oportunidad perfecta para sacar numerosos especiales y homenajes al personaje más icónico de la editorial (con perdón de Superman). Algunos, fueron en forma de serie limitada al margen de las series regulares del Caballero Oscuro, pero otros, como este arco argumental guionizado por Neil Gaiman, sí que se incluyeron en los números del un mismo mes de las dos series regulares del Murciélago, Batman y Detective Comics.

¿Qué le sucedió al Cruzado Enmascarado? no es, ni más ni menos, que el funeral y la última despedida que le dedican todos los personajes secunarios de la historia de Batman al héroe recién fallecido. Un relato en el que Neil Gaiman se olvida completamente de la continuidad y únicamente nos brinda un fantástico recuerdo a las diversas caras que hemos ido viendo del defensor de Gotham City a lo largo de su larguísima historia. Todo ello, con los dibujos del genial Andy Kubert, lo que nos garantiza un cómic de muy alta calidad.

En la trastienda de un bar situado en el Callejón del Crimen se encuentra el ataúd con el cadáver de Batman, y hasta allí acuden todos sus conocidos, tanto aliados como enemigos, villanos y héroes, amigos y enemigos, que ha tenido Batman. Vemos cómo llegan Selina Kyle, Dos Caras y el Joker, pero allí están todos, con algunos, Neil Gaiman se extenderá mucho más con su relato, con otros, sólo nos dará los pequeños retazos sobre cuál es la versión acerca de cómo murió Batman. Espectacular el relato de Alfred, qué forma de pintarnos la realidad vista desde un punto de vista en el que Batman no es más que una válvula que utiliza Bruce Wayne ante la muerte de sus padres, pero ninguno de los villanos es realmente un criminal.

El funeral también lo está viendo el mismísimo Batman, acompañado de alguien cuya identidad descubriremos más adelante. Una espece de conversación desde el limbo que ayuda a Gaiman a poner punto y final a su historia, más emotiva hacia el final. Mucho mejor esta despedida que la última historia del Señor de la Noche obra de Grant Morrison, sin duda alguna.

Visualmente, es todo un acierto. No sólo la presencia de Andy Kubert ya nos asegura un resultado francamente bueno, sino que también cuida el detalle de los trajes de Batman y todos los secundarios, según en la época en la que Gaiman pretende que ocurra transcurra el relato. Todo resulta muy icónico, y la ambientación en la que sume la acción Andy es fantástica, ya que llama a la nostalgia del lector, pero también se asegura de ensalzar la figura del Hombre Murciélago en cada viñeta que éste hace acto de presencia. Genial.

En definitiva, un cómic muy recomendable para los que hayan seguido toda la historia del fin de Bruce Wayne como Batman. Eso sí, una pega muy grande y principal razón por la cual he bajado la nota es la decisión editorial de Planeta de sacar estos dos números USA en un tomo de tapas cartoné con un precio de 10 euros, nada menos. Una auténtica pasada, por muchos extras en cuanto a bocetos y artículos que lleve. Un abuso al lector, que debe aguantarse y pasar por caja pagando un dineral por algo que debería haber sido incluido en la serie regular de Batman en nuestro país.

En resumen, excelente cómic, pésimo precio.

6.25/10
(Algo más que 'Tá bien)
Reseñas relacionadas:
Batman: R.I.P.
Batman: Condado de Gotham
Joker
All Star Batman y Robin
Batman: La Broma Asesina

5 de noviembre de 2010

Cabroneces 3: Mary Poppins era del planeta Vegeta

¡Tercera entrega de Cabroneces! La víctima protagonista de este capítulo, en esta ocasión, es la niñera Mary Poppins. Segundo viernes que sale el podcast. ¡Se puede!

Para este tercer capítulo me toca explicaros los auténticos poderes ocultos que tenía Mary Poppins, aquella cantarina niñera de la película homónima de Disney, que apareció del cielo como de la nada, con aviesas intenciones, no porque leyera aquella carta que le mandaran el niño que era niño y viejuno a la vez y su hermana la abundanta.

¡El oscuro pasado de Mary Poppins estuvo en el planeta Vegeta!


Álbumes y artistas que aparecen en el podcast:
Science Friction, de Electric Fence.
Lliendres, de Xera.
Into Gay Pride Ride, de NanowaR.

Desperta!, de Carles Cuberes.
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